Los socios de los clubes rotarios son apolíticos, son aconfesionales y están abiertos a todas las culturas, razas y credos. Los profesionales ejercen su profesión con ética y moral.

    La ética rotaria, en definitiva la “prueba cuádruple base del rotarismo actual” no debe engañar. Para saber si algo es verdad, éticamente, moralmente se han de ver las dos caras de la moneda. Encontraremos su valor real y al final el equilibrio. No debe bastarte que una parte te convenza. Has de preguntar a la otra parte.

     Representas a Rotary, a una parte de la rueda, y significa que detrás de ti y delante de ti, ha funcionado el engranaje, y que eres justo, que no obras de mala fe., que eres buena persona, honrado, serio y formal. Tus títulos y logros personales no son parte de esos principios. No significa que seas rotario con que lo digas, con que te pongas la rueda en la solapa. Tu padrino confió en ti. ¿Has engañado a Rotary cuando entrabas a formar parte de esta familia?. Es muy difícil que una vez que has roto el sagrado juramento que hicistes al menospreciar, infravalorar o anular la amistad y el compañerismo, vuelva ser rotario. Debe abandonar el club y el rotarismo a la vez.

     Sobre todas las cosas, los rotarios son gente agradable. ¿Has hecho que gente agradable se porte desagradable contigo?. Es bonito ser importante, por tus cargos en la vida, pero lo más importante es ser buena persona y sobre todo, agradable.

Su Filosofía: Dar de sí antes de pensar en sí.
Su Principio: Se beneficia más quien mejor sirve.
Su Oportunidad: Forjar amistades para toda la vida.
Su Satisfacción: La personal de servir a los demás.
Su Integración: Personas de negocios y profesionales.
Su Dedicación: Proporcionar servicios humanitarios.
Su Promoción: La de elevadas normas de ética.
Su Fomento: La buena voluntad y la Paz.

Su Antifilosofía: Venir a Rotary a aprovecharse de un “status” ya obtenido con el sacrificio de otros muchos.
Su Antiprincipio: Beneficiarse del trabajo realizado con anterioridad por otros que con buena fe lo llevaron a cabo.
Su Antioportunidad: Aprovechar las amistades que te han facilitado los que te han precedido para utilizarlas en su contra.
Su Antisatisfacción: Aprovecharse de los demás en beneficio propio.
Su Antiintegración: Los que no son líderes profesionales, sino elementos integrantes de la sociedad que nada tienen que ver con las empresas y la profesionalidad.
Su Antidedicación: Promover servicios humanitarios aprovechándose de terceros, sin ánimo real de servir a los necesitados.
Su Antipromoción: Aprovecharse del concepto base de Rotary: la Etica, sin tener moral alguna en sus actos.
Su Antifomento: La buena voluntad y la Paz son la base que motiva el rotarismo. No se debe engañar. Debemos elegir como compañeros, a buenas personas, de buenas costumbres. No deben entrar en nuestra mesa de reuniones “Malas personas”. Las buenas costumbres se deben demostrar con la revisión exhaustiva de los años anteriores a la entrada a Rotary. Pero ojo: no nos pueden engañar. Esos, si entran, provocarán malestar y la ruptura en nuestros grupos rotarios.